viernes, 11 de septiembre de 2015

 ¿Hay vida en Marte?

Algunos de nuestros amigos en el Museo de Arte y Ciencia de Lakeview en Peoria, Illinois, preguntan si hay vida en Marte. Esta es una idea que ha intrigado a la humanidad por siglos, y una en la que yo he pensado, tal vez al igual que tú, durante gran parte de mi vida.
La Tierra es el único lugar donde sabemos a con certeza que hay vida. Las personas que han observado a Marte han hecho muchas afirmaciones sobre las evidencias de vida que creyeron haber visto, pero ahora sabemos que sus observaciones eran incorrectas por la gran dificultad de las mediciones. Desde la Tierra, incluso con nuestros telescopios más potentes, no podemos ver suficientes detalles de Marte para responder esta pregunta. Debemos observar el planeta de cerca.

Aunque naves robot nos han enviado maravillosas imágenes, ningún ser humano ha procurado jamás viajar a Marte, y no se intentará ninguna misión por muchos años más. De hecho, puede que las primeras personas que visiten Marte tengan hoy día tu misma edad, y cuando seas adulto tal vez veas -- o incluso participes-- en la primera expedición humana a dicho planeta.
Mientras tanto, la NASA hace grandes esfuerzos por descubrir si hay vida en Marte. Los Estados Unidos y otros países han enviado naves para que sobrevuelen o aterricen en el planeta desde la década de 1960, y con cada misión aprendemos más sobre este fascinante lugar. Hemos aprendido que, aunque Marte es el planeta más parecido a la Tierra de todo el sistema solar, y por lo tanto un buen lugar para buscar vida, es diferente a la Tierra en muchos aspectos.
Las brújulas indican el polo norte de la Tierra porque todo nuestro planeta actúa como un imán gigante, pero Marte no se comporta de esta forma. Además de hacer girar las agujas de las brújulas, el campo magnético de la Tierra evita que partículas peligrosas de radiación espacial lleguen a la superficie. Sin un campo magnético y con mucho menos aire que la Tierra, llega mucha más radiación espacial dañina a la superficie de Marte. Aunque algunas mediciones nos indican que probablemente haya agua en Marte, habría una cantidad mucho menor que en la Tierra. Además hace tanto frío, que probablemente la mayoría del agua esté congelada en vez de líquida. ¡En general, Marte sería un lugar bastante incómodo donde intentar vivir!

En 1976, la NASA aterrizó naves robot conocidas como Viking 1 y Viking 2 en Marte. Uno de estos módulos de aterrizaje funcionó allí por casi 4 años y el otro duró más de 6 años. ¡Imagínate pasar todo ese tiempo de tu vida explorando otro mundo! Dichas naves han realizado los únicos experimentos científicos diseñados específicamente para descubrir si en el suelo de Marte vive algún organismo pequeño (como bacteriano).La mayoría de los científicos concuerdan en que los resultados no indican ninguna señal de vida. La nave tenía cámaras que enviaron miles de fotografías de la superficie, mostrando las distintas estaciones y detalles de las rocas y del suelo cerca de los módulos de aterrizaje estacionarios. Si bien ello no formaba parte oficial de los experimentos en busca de vida, ¡las cámaras no mostraron ninguna criatura desplazándose por los alrededores! Los futuros módulos de aterrizaje explorarán debajo de la superficie para ver si hay vida bajo el suelo.

¿Pero cuál es el mejor lugar donde buscar vida? Aunque Marte es más pequeño que la Tierra, aún es un lugar sumamente grande, ¿entonces dónde deberían los científicos dirigir los módulos de aterrizaje para que haya mayor probabilidad de encontrar evidencias de vida? Como toda la vida en la Tierra depende del agua, las próximas naves orbitales y módulos de aterrizaje buscarán señales de agua para guiar a las futuras misiones hacia lugares promisorios.
Incluso si no hay vida en Marte, sería importante saber si alguna vez la hubo. Por eso, además de buscar bacterias vivas, la NASA buscará fósiles pequeños que pudieran indicar que la vida intentó surgir alguna vez en Marte pero que, a diferencia de nuestro planeta, no sobrevivió ni evolucionó hacia formas de vida mayores.
Muchas de las misiones a Marte utilizarán robots, como los que ya han visitado dicho planeta, pero cada vez mas avanzados. Algún día puede que una nave tome muestras de Marte y las traiga de regreso a la Tierra donde los científicos podrían estudiarlas en los laboratorios más avanzados. También puede que algún día haya personas que realicen esta gran travesía, pero deben solucionarse muchos problemas importantes antes de intentar un viaje tan caro, difícil y emocionante.

Pero tú no tienes que esperar, como se puede despegar en su propia aventura a Marte ahora mismo , [en inglés solamente].


 
El origen del universo

La teoría más conocida sobre el origen del universo se centra en un cataclismo cósmico sin igual en la historia: el big bang. Esta teoría surgió de la observación del alejamiento a gran velocidad de otras galaxias respecto a la nuestra en todas direcciones, como si hubieran sido repelidas por una antigua fuerza explosiva.
Antes del big bang, según los científicos, la inmensidad del universo observable, incluida toda su materia y radiación, estaba comprimida en una masa densa y caliente a tan solo unos pocos milímetros de distancia. Este estado casi incomprensible se especula que existió tan sólo una fracción del primer segundo de tiempo.

Los defensores del big bang sugieren que hace unos 10.000 o 20.000 millones de años, una onda expansiva masiva permitió que toda la energía y materia conocidas del universo (incluso el espacio y el tiempo) surgieran a partir de algún tipo de energía desconocido.
La teoría mantiene que, en un instante (una trillonésima parte de un segundo) tras el big bang, el universo se expandió con una velocidad incomprensible desde su origen del tamaño de un guijarro a un alcance astronómico. La expansión aparentemente ha continuado, pero mucho más despacio, durante los siguientes miles de millones de años.
Los científicos no pueden saber con exactitud el modo en que el universo evolucionó tras el big bang. Muchos creen que, a medida que transcurría el tiempo y la materia se enfriaba, comenzaron a formarse tipos de átomos más diversos, y que estos finalmente se condensaron en las estrellas y galaxias de nuestro universo presente.
Orígenes de la teoría
Un sacerdote belga, de nombre George Lemaître, sugirió por primera vez la teoría del big bang en los años 20, cuando propuso que el universo comenzó a partir de un único átomo primigenio. Esta idea ganó empuje más tarde gracias a las observaciones de Edwin Hubble de las galaxias alejándose de nosotros a gran velocidad en todas direcciones, y a partir del descubrimiento de la radiación cósmica de microondas de Arno Penzias y Robert Wilson.
El brillo de la radiación de fondo de microondas cósmicas, que puede encontrarse en todo el universo, se piensa que es un remanente tangible de los restos de luz del big bang. La radiación es similar a la que se utiliza para transmitir señales de televisión mediante antenas. Pero se trata de la radiación más antigua conocida y puede guardar muchos secretos sobre los primeros momentos del universo.
La teoría del big bang deja muchas preguntas importantes sin respuesta. Una es la causa original del mismo big bang. Se han propuesto muchas respuestas para abordar esta pregunta fundamental, pero ninguna ha sido probada, es más, una prueba adecuada de ellas supondría un reto formidable.